Unir las esfera “on” y “off.” ESA gran tarea

Cuando hablamos de movilización, casi siempre, queremos ir a la calle. La gente, caminando, en sus trabajos, en sus estudios, en sus entornos familiares y de amistad, es la que hace posible los cambios. La tecnología es solo un medio más. Y las personas hoy día, además de contar con nuestra vida “de carne y hueso” en muchos casos, tenemos una identidad digital más o menos trabajada, pero que ahí está, ocupando espacio, tiempo e importancia. ¡Ya no digamos los y las jóvenes! Por eso cada vez más lo que queremos llevar a la calle, queremos trasladarlo también a esa esfera “on”. Sí, hay campañas y acciones pensadas en exclusiva para uno u otro, pero, y esa es mi experiencia y lo que observo, para las grandes y transversales, la unión de las dos es importante.

Trabajo en Amnistía Internacional como Community Manager desde hace ya unos 7 años y he visto la evolución de ese matrimonio. He tenido la suerte de ser parte de ella. Cuando hablamos de un sector que primero toma las calles y es ahí donde se defiende históricamente bien porque la conoce y que cuenta con menos recursos que el privado, no deja de ser interesante observar ya no solo el cambio de “chip” que supone para sus miembros el integrar la parte digital sino también, ver cómo los procesos han cambiando.

Pantallazo para CS

 

Os cuento nuestra experiencia. Puede que a alguna otra marca (sea de nuestro sector o no) le sea de utilidad. Puede que se os ocurran caminos mejores y/o más cortos y efectivos (¡Eso seguro!). Todo es bienvenido.

No ha sido fácil ni un camino de rosas. Desde el área de Internet (dos personas en plantilla + un grupo de 10 voluntarios/as) hemos tenido que romper muchas barreras de formas y de filosofía de trabajo, muchos miedos al “y qué hacemos cuando hablen mal de nosotros/as”, muchas ideas precocenbidas de “hacemos movilización en la calle ¿qué sentido tiene ir a la Red?”. Además de hacer nuestro trabajo con la máxima profesionalidad, contábamos con el ingrediente básico, a mi modo de ver, de un CM: la humildad. Nuestro trabajo depende del de otros, prestamos un servicio a nuestros compañeros y compañeras, hacemos más útil, visible y entendible lo que otros/as hacen. Y en Amnistía esto es bastante claro: las políticas, el lobby, los mensajes claves no las inventamos en nuestra área. Son debatidas y creadas en nuestra casa madre, adaptadas y dominadas al 100% por nuestros colegas los y las campaigners, el corazón de la organización. Ellos y ellas laten y nosotros/as somos las venas que hacemos llegar esa sangre al resto del cuerpo para que la digiera y siga funcionando. Es así, y así, con alegría y responsabilidad, asumimos nuestro papel que es tan importante como cualquier otro. Una vez entendido esto, nuestro primer objetivo fue el de convencer al corazón a que latiera pensando más allá de lo que estaba acostumbrado, pero cambiar el ritmo no es tan fácil como parece.

El otro elemento clave: la formación. En otros espacios ya he contado cómo lo hemos hecho y como no paramos de hacerlo. Aprender nunca se acaba, ojo, mucho menos para los y las CM y eso nos obliga a convertirnos en una banda transmisora de lo que aprendemos y experimentamos para que el cuerpo siga funcionando adaptando a las nuevas exigencias del medio. Abriros a enseñar, a compartir y a aprender de lo que el resto de tus colegas puede ofrecer, que suele ser muchísimo. Y si podéis, llevad esto del universo de vuestra marca: directores, proveedores, asesores, freelances. Si estáis en el Tercer Sector, no os olvidéis de voluntarios/as, patronato o junta directiva y beneficiarios/as. Todos los actores pueden “venderla.”

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Aunque no es un verbo, “transversalizad”. Aunque vuestro cargo esté dentro de un departamento bien dibujado en un organigrama, recordad que vuestro trabajo se nutre y puede beneficiar a toda la estructura. Veréis que el trabajo de CM es seguramente de los menos estancos que hay. ¿Cómo lo hacemos nosotros/as? Además de tener esas conversaciones informarles entre departamentos y enviarnos emails, hace unos tres años establecimos reuniones quincenales con gente clave en donde pensamos los elementos que acompañarán a las campañas. Y cuando hablo de elementos, hablo desde todos los puntos: material y forma para mover en Internet, propuestas para hacer movilización callejera, material gráfico (folletos, pancartas, letreros, etc), trabajo con medios tradicionales, etc. Éstas reuniones son lideradas por los campaingners dependiendo del tema. Recordad, ya dije que ellos/as son el corazón de la organización. Así, si la campaña toca el tema de los derechos de las mujeres, quien apruebe todo a nivel de contenido será la persona que lleva eso en el departamento de campañas. Si la siguiente es sobre el derecho a la salud, lo hará la persona específica. La coherencia con los valores de la organización y con el contenido, son vitales. En Amnistía nos apegamos a esto y no lo soltamos bajo ningún concepto. No en balde, la rigurosidad del mensaje es uno de nuestros pilares. Haz que tu marca sea lo más coherente posible. Respeta tu misión, tu visión. Es una forma de respetar también a tu comunidad.

Mientras pasan los 15 días entre reunión y reunión, el trabajo conjunto y por parcelas no cesa: en comunicación pensamos en clave de difusión; en campañas, cómo aumentar la incidencia a través de la movilización y el lobby; en activismo, en motivar, informar y crecer en manos voluntarias (otro de nuestros pilares) y en fundraising; en cómo crecer y fidelizar nuestra membresía (no aceptamos subvenciones. La independencia económico es nuestra tercera base). Las confluencias y obstáculos de nuestros intereses y operatividades nacen en esas reuniones donde vamos puliendo propuestas, muchas vece a contracorriente del reloj. Y siempre llegamos, algunas veces mejor que otras, pero siempre lo hacemos. Una vez puesto los ingredientes y cocinados, y casi siempre con apoyo externo de agencias y freelances, comunicamos con tiempo suficiente a nuestros casi 100 grupos formados por personas voluntarias en todo el país, las líneas concretas que la campaña trabajada llevará (esos mensajes claves que no pueden cambiar) así como también, las propuestas de acción para la calle y online que estas sí, pueden adaptar, mutar o incluso, no usar siempre y cuando sus decisiones vayan alineadas con los mensajes claves.

Hay campañas que funcionan más que otras. Hay temas que interesan más que otros y temas que se pueden desmenuzar mejor que otros. Hay veces que notamos que la coordinación hubiera podido ser mejor, aunque en líneas generales, vamos aprendiendo mientras caminamos, vamos afinando. ¿Mis objetivos como CM? Que mi trabajo vaya más de la mano con el resto de acciones que emprendemos en todas las esferas, eso sí, respetando la naturaleza de nuestro entorno, para que sea una voz la que difunda, movilice, presione y haga de palanca para que en este mundo haya un poquito más de justicia.

Author: Neyda Romero