WhatsApp, ¿una buena herramienta de marketing digital?

WhatsApp está en boca de todos. La gran noticia es que acaba de lanzar su esperada aplicación web. Mientras tanto, Easypromos, una de las aplicaciones de cabecera de cualquier Community Manager, ha integrado una nueva funcionalidad, la posibilidad de compartir en WhatsApp (bueno, y también en Line y  Telegram). Afirman que más del 65% de las visitas a sus promociones proviene de tráfico móvil, por lo que seguro que esta nueva característica tiene buena acogida.

Versión Web de WhatsApp

Pero, ¿es Whatsapp una red social? Pues sí y no. Sin ánimo de entrar a lo conceptual y teórico del asunto (que seguro que da para largo), en líneas generales se podría considerar una mezcla entre red social y plataforma de mensajería. Pero lo que es innegable es que gran parte de la “conversación” está ahí y los usuarios también. Y, sea o no una red social en el sentido estricto, sin duda es una herramienta que podemos considerar en un plan de marketing digital.

Para empezar, esto significa que tenemos que contar con esta plataforma a la hora de crear los contenidos, en especial las imágenes. Por ejemplo, la previsualización de las fotos en WhatsApp es cuadrada,  con lo que las imágenes con otros formatos aparecen cortadas. Pero también podemos incidir en los textos: incluir un Call to Action animando a compartir en WhatsApp puede ayudar a que tus usuarios difundan también por esa vía los contenidos que les propones.

La verdad que WhatsApp no es una aplicación “Brand Friendly” (la entrada de las marcas en ella no es del todo sencilla), lo cual es una tendencia en alza que comenta Iván Fánego en su genial post “¿Siguen siendo sociales los medios sociales? Comunidades de marca y vuelta a los orígenes“. Sin embargo, y quizá precisamente por eso, explorar sus posibilidades puede darnos cierta ventaja competitiva.

Las Redes Sociales y la búsqueda de la rentabilidad

No es fácil crear una de las redes sociales más importantes del mundo. Y menos aún conseguir que sea rentable. Aunque muchas veces pensemos lo contrario, tener millones de usuarios no garantiza unos resultados positivos a fin de mes.

En este tipo de empresas los gastos son enormes (personal, servidores…) y la forma de hacer caja es muchas veces un dilema. ¿Un dilema? Sí, porque tradicionalmente la forma de monetizar un servicio de este tipo tiene 2 vertientes: o cobrar por el servicio o convertirlo en una plataforma publicitaria. Y, claro, cualquiera de las dos vías resta parte del atractivo inicial que la red social tenía para sus usuarios.